Mis películas favoritas

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Regresé a la fotografía analógica en noviembre de 2019, apenas tres meses antes de la pandemia del Covid-19. Hace casi siete años y en este tiempo he sido testigo de la locura del incremento desbocado de precios de cámaras, objetivos y películas fotográficas. Han sido años de cambios (abrí la exclusividad de mi equipo Nikon a Leica) y de muchas pruebas de película. De hecho, creo que he probado más del 80% de las películas fotográficas del mercado y llegado a este punto he decidido compartir las películas que más me han seducido. Aquí os dejo la lista de mis películas favoritas.

Rollei Retro 400S

Blanco y negro de baja sensibilidad

Se considera película de baja sensibilidad aquella que ofrece valores ISO por debajo de 100. En esta categoría la reina indiscutible es la Ilford Ortho Plus 80, una película ortocromática que ofrece un grano extremadamente fino, contraste medio y amplia latitud de exposición. Al tratarse de una película ortocromática no es sensible al rojo, lo que facilita su revelado en casa bajo una luz roja. Asimismo, oscurece los tonos naranja y muestra los rojos de color negro. Si bien no es la película más asequible del mercado, ofrece una buena relación calidad-precio. Ésta es una de las películas que deben probar quienes aman el detalle. Su sensibilidad de ISO 80 es idónea para fotografiar el verano, a pleno sol.

Ilford Ortho Plus 80

Mi segunda película favorita de baja sensibilidad es Rollei RPX 25. En el mercado no encontraremos un grano más fino entre las películas generalistas. Probé dos rollos de esta película, uno con la cámara Contax T3, una compacta de más de 3.000 euros y cuyo precio es uno de los mayores disparates que ofrece el mercado actual. La sensibilidad de ISO 25 dificulta el uso de filtros para fotografía en blanco y negro, como el naranja o el rojo, pues la sensibilidad nominal se reduce a unos muy pobres ISO 6 ó ISO 3. Sin embargo, los resultados que muestra Rollei RPX 25 son únicos, siendo una elección infalible para quienes aman la fotografía de paisajes o de arquitectura. Recomiendo el uso de trípode, incluso en exteriores.

Rollei RPX 25

Blanco y negro de sensibilidad media

Fujifilm Acros 100 II es la mejor película en blanco y negro del mercado, por eso la incluyo entre mis películas favoritas. Sin embargo, es una de las películas en blanco y negro más caras del mercado, factor que influye mucho a la hora de ser popular. Un grano extrafino, su contraste perfecto y una latitud de exposición amplia hacen de Acros 100 II una apuesta segura. Cara, pero segura. Es –además– la película con mejor respuesta a las exposiciones muy largas, pues controla de manera soberbia el efecto de reciprocidad, que obliga a compensar los tiempos de exposición a partir de 1 segundo. Es una de las mejores películas para la fotografía de arquitectura, bosques y paisajes en general, pues muestra las texturas de una manera soberbia. Otro punto a su favor es la facilidad de procesado, pues admite la más amplia variedad de reveladores.

Fujifilm Acros 100 II

Entre mis películas favoritas de sensibilidad media se encuentra uno de mis referentes, Eastman Kodak 5222 Double-X. Nacida como película de cine, el renacimiento de la fotografía analógica nos regala una película absolutamente desconocida en la era dorada de la fotografía analógica. Las fotografías realizadas con Double-X tiene el aspecto clásico de las películas del cine negro, con negros puros, una excelente capacidad para rescatar el detalle en altas iluminaciones y un contraste difícil de domesticar en las manos más nerviosas a la hora de agitar el tanque de revelado. Ésta es una película que recomiendo revelar en casa, pues dependiendo del revelador y –en especial– de la agitación en el procesado podemos obtener resultados radicalmente distintos. En mi caso, expongo la película a ISO 200 para recuperar sombras y revelo con ADOX XT-3, la versión mejorada de Kodak Xtol.

Eastman Kodak 5222 Double-X

Blanco y negro de alta sensibilidad

Kodak Tri-X 400 siempre estará en mi equipo. Es –con absoluta certeza– la película en blanco y negro que más he utilizado. De hecho, pasé mi adolescencia y juventud trabajando en prensa diaria y nunca faltaron rollos de Tri-X en mis bolsas Billingham. Si bien Kodak reformuló la emulsión original de la Tri-X Pan 400 clásica para ofrecer menos grano y un contraste más suave, ésta sigue siendo una película de grano cúbico tradicional y un contraste medio-alto. Por precio compite perfectamente con su rival inglesa, Ilford HP5 Plus 400, siendo 1€ más asequible la película fabricada por Kodak. Tri-X ha sido desde hace más de medio siglo la película utilizada por los grandes maestros del fotoperiodismo, del reportaje y de la fotografía documental. Desde Cartier-Bresson a Salgado, Kodak Tri-X ha alimentado las cámaras de mitos de la fotografía analógica.

Kodak Tri-X 400

Mi segunda opción entre mis películas favoritas es una película que se revela como negativo en color. Ilford XP2 Super 400 es una película en blanco y negro que se revela mediante el proceso C-41, el mismo con que revelamos nuestras películas negativas en color. Es más cara que las películas más baratas de ISO 400 (como Fomapan 400 Action) pero ofrece –para mí– una calidad muy superior. El grano de XP2 es muy fino y el contraste, excelente. Muestra una gama de grises amplia y continua y la latitud de exposición garantiza “rascar” información tanto en sombras como en iluminaciones.

Ilford XP2 Super 400

El color

En mi etapa profesional en la era dorada de la fotografía analógica siempre utilizaba película diapositiva. Desaparecidas joyas como Fujichrome Provia 100 y las dos versiones de Fujichrome Velvia (50 y 100 ISO), en el mercado actual sólo podemos utilizar Kodak Ektachrome E100. Es una película cara, con un procesado aún más caro y que –en demasiadas ocasiones– carece de la calidad que se espera en un proceso E-6. Por este motivo me centraré en la película negativa, entre las que destaco Kodak Pro Image 100, la primera entre mis películas favoritas en color. Es una película que no destaca en nada, pero es buena en todo. Su precio es ligeramente más elevado que Kodak Gold 200, una película muy inferior en prestaciones. Kodak Pro Image 100 es la mejor elección en color, pues ofrece un grano fino y colores vivos, siendo excelente en la fotografía de retrato, de moda, paisajes, viajes y fotos familiares. La versatilidad es su mayor virtud y la calidad de sus resultados no desengaña a nadie.

Kodak Pro Image 100

El segundo puesto de mis películas favoritas en color ha sido el más difícil de valorar. Dudaba entre Kodak Ektar 100 y Kodak Portra 800, dos películas negativas en color radicalmente distintas. Las virtudes de una son los defectos de la otra. Al final he optado por la película Portra 800, pues su sensibilidad y el tratamiento de los tonos piel son únicos. Es la película en color generalista de mayor sensibilidad del mercado, pero muestra un tamaño de grano comedido. La respuesta del color es excelente, incluso al fotografiar en sombra o a contraluz. El contraste medio y la reproducción de tonos piel convierten a Kodak Portra 800 en una elección perfecta para la fotografía de moda en exteriores. Su único punto débil es el precio, superior a los 20€ el rollo de 35mm de 36 exposiciones.

Kodak Portra 800

Mis películas favoritas alternativas

Irreverentes. Transgresoras. Gamberras. Así son algunas de mis películas favoritas. Porque a veces sentimos la necesidad de no respetar las normas. El renacimiento de la fotografía analógica ha recuperado películas olvidadas en viejos congeladores. Son las películas que menos salida tuvieron en la era dorada de la fotografía analógica y sólo por ser aquellos patitos feos que nadie quería han llegado hasta nuestros días. Este renacer analógico ha traído al mercado generalista películas para la fotografía aérea, de grano inapreciable, alto contraste, máxima definición y con una respuesta extendida al rojo, que roza el comportamiento de la película infrarroja. Películas como las Rollei Superpan 200 y las dos sensibilidades de la gama Rollei Retro aportan una nueva manera de ver la realidad. Recomiendo utilizar estas películas con filtros naranja o rojo y fotografiar parques o arboledas. Los resultados no os dejarán indiferentes.

Rollei Superpan 200

Otro caso es el de orfebres de la fotografía analógica, como son los casos de Film Washi y Kosmo Foto. Lomig Perrotin es el alma, la mente y las manos de Film Washi, el fabricante de película más pequeño del mundo. Las películas Washi en blanco y negro son la antítesis del aburrido clasicismo de una Ilford FP4 Plus 125. La francesa Film Washi comercializa incluso antigua película soviética para radiografías de pulmón. Por su parte, Kosmo Foto tiene las mejores campañas de márqueting de todo el ámbito fotográfico, incluido el cada vez más deprimente digital.

Film Washi E

Conclusión

A lo largo de mi vida he sido testigo del esplendor de la fotografía analógica, de su ocaso y extinción a manos de la fotografía digital y –desde hace algo más de un lustro– de su renacimiento. No soy un talibán intolerante y reconozco las ventajas (muchas) de la fotografía digital, especialmente a la hora de trabajar. Poder ver el resultado de manera inmediata y la perfección de resultados son las dos señas de identidad de la fotografía digital. Y son precisamente estas dos cualidades las que me hacen amar cada día más la fotografía analógica. La mágica incertidumbre de no saber cómo han quedado las fotos (máximo 36 fotografías) y su bendita imperfección me seducen más que los sistemas de enfoque más rápidos y perfectos del entorno digital. La fotografía analógica requiere de tiempo. Enfocar a mano, calcular la exposición, saber que estamos limitados a las 36 exposiciones, revelar…

Rollei RPX 25

Ésta ha sido la selección de mis películas favoritas y fuera he dejado películas tan buenas como Kodak T-Max 100 o Ilford Delta 400, que pueden ser mejores en muchos aspectos a mis películas preferidas. Para mí, la fotografía es un cúmulo de sensaciones y al igual que sucede con las parejas y amistades, no nos enamoramos de la perfección y de la belleza más absoluta. Nos enamoran la personalidad y lo bien que lo pasamos con esas personas. Esto es precísamente lo que he querido compartir con quienes aman la fotografía analógica, sin importar su edad, ni su experiencia fotográfica. Os recomiendo probar las películas que he dejado en esta lista tan personal y heterogénea y entenderéis por qué amo la fotografía tradicional: por la imperfección del grano, por las texturas y matices, por los negros profundos, porque –a diferencia de lo digital– la fotografía analógica se toca.

In memoriam

Hablar de mis películas favoritas implica también rendir homenaje a los ausentes, a esos mitos –hoy desaparecidos– que el tsunami digital se llevó por el camino. Se me hace inevitable recordar el esplendor de iconos extintos como Kodachrome o las soberbias diapositivas Fujichrome Velvia y Fujichrome Provia 100, joyas de una época en la que la industria aún apostaba a lo grande por la emulsión. Hoy apenas nos quedan los entrañables recuerdos de esa era en formato diapositiva, pero la memoria visual permanece intacta. En una era marcada por la inmediatez digital, la fotografía analógica es más un acto de rebeldía que de nostalgia. La fotografía es la suma de sensaciones y qué mejor que el tacto físico del carrete y el olor del fijador para sentir que hacemos fotografías en lugar de disparar?

Ilford FP4 125 clásica

De aquel blanco y negro histórico que ya no volverá aún conservo en mi memoria —y en mi congelador— dos tesoros icónicos: la Ilford FP4 125 original (la de antes del «Plus», con ese contraste indomable) y la inolvidable Kodak Plus-X 125. Trabajar hoy con rollos caducados a finales del siglo pasado es jugar a la lotería con un boleto que tiene letras en lugar de números; no se lo recomiendo a nadie si no quiere tirar dinero y ganar frustración. Pero cuando la suerte acompaña, volver a ver rendirse la luz sobre esas emulsiones hoy desaparecidas nos recuerda por qué empezamos en esto: porque la fotografía analógica, incluso en sus ausencias y en sus fantasmas, tiene alma y nos recuerda por qué amamos el acto de fotografiar.

Kodak Plus-X 125 Pro