Ilford SFX 200
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Descubrí la creatividad de la fotografía infrarroja hace más de tres décadas de la mano de la desaparecida película Kodak Ektachrome InfraRed, diapositiva en color que ofrecía tonos únicos y muy creativos. Desde que regresé a la fotografía analógica había querido experimentar con la película en blanco y negro Ilford SFX 200, pues jamás había utilizado película infrarroja monocroma. Sin embargo, esta película única y singular iba cediendo el paso al resto de las películas del mercado (incluidas algunas chinas) y siempre se quedaba en un rincón. Casi ya olvidada, vi una oferta de un rollo caducado a un precio imposible de rechazar y aquí presento mi visión personal de una de las películas más peculiares y especializadas del mercado. Amantes de la creatividad, ésta puede ser vuestra película!

El mundo infrarrojo
No soy físico y tampoco quiero aburrir con datos sobre nanómetros y espectro de luz, así que sólo diré que las películas fotográficas tradicionales capturan el espectro visible que vemos los humanos. Ya sean ortocromáticas o pancromáticas, las películas que utilizamos “ven” lo mismo que nuestros ojos. Sin embargo, existe un mundo más allá de la visión humana. Un mundo que escapa a nuestra realidad y crea realidad alternativas y alteradas. Realidades muy creativas, que sólo podemos conseguir mediante la película infrarroja. Y ahora es cuando todo se complica un poco más… porque en realidad Ilford SFX 200 no es una película realmente infrarroja, sino “casi” infrarroja.

Ilford SFX 200: la película que quería ser infrarroja
Una de las cosas que recuerdo perfectamente fue el consejo (mandamiento, mejor dicho) que me dio Miquel en Baltá: carga la película infrarroja de diapositivas en completa oscuridad. Las películas realmente infrarrojas (IR) detestan la luz, cosa que Ilford SFX 200 tolera tímidamente. Esta película de Ilford se acerca al límite más cercano del espectro infrarrojo. Bordea los límites, pero no se lanza de cabeza al lago infrarrojo. Es como irse de excursión al inframundo griego y dar media vuelta cuando vemos el cartel de “Casa Hades a 1 Km”. Ilford SFX 200 no es absolutamente infrarroja, pero es una de las películas más cercanas al espectro infrarrojo que podemos obtener hoy en día.

El grano mutante
Podemos utilizar Ilford SFX 200 sin ningún filtro para la fotografía IR y obtener resultados convencionales. Sólo será una película pancromática más de ISO 200 y un grano medio. Pero al filtrar la luz con un filtro rojo R25 o –en especial– un filtro infrarrojo R72 la situación cambia por completo. El Dr. Jekyll se transforma en la versión más salvaje de Mr. Hyde. Lo mismo sucede con el grano. El tamaño del grano sin utilizar filtros es similar al de una película clásica en blanco y negro de ISO 400, como Ilford HP5 Plus 400 o la tradicional Kodak Tri-X 400. Sin embargo, al utilizar los filtros para fotografía infrarroja, el tamaño del grano se dispara, simulando al que muestra Kodak T-Max 3200. Y el grano es sólo el recibidor del pisito… Pasen, pasen y vean.

¡Bienvenidos a un mundo desconocido!
Ninguna película que no sea infrarroja (o “casi” infrarroja) ofrece los resultados que se obtienen con Ilford SFX 200 y los filtros dedicados a la fotografía IR. La metodología de trabajo en la fotografía infrarroja es peculiar. Sin filtro no hay paraíso, ni efecto IR. Debemos utilizar un filtro para fotografía infrarroja sí o sí. Dependiendo del filtro, el uso del trípode es imprescindible. También es necesario variar el enfoque. El espectro infrarrojo tiene una longitud de onda mayor que el espectro visible y deberemos ajustar “más atrás” el enfoque una vez hayamos enfocado con nuestro ojo. Muchos objetivos incorporan un punto de ajuste para la fotografía infrarroja, como los Nikkor. Animo a dar los primeros pasos con un filtro rojo intenso clásico (tipo R25). Los resultados sorprenden. En la fotografía superior podemos comprobar cómo el verde de los árboles y la hierba refleja más luz infrarroja que las rojas amapolas, que aparecen grises con un filtro infrarrojo R72.

Todo depende del cristal con que se mire
Los filtros determinan que una fotografía ofrezca un resultado de película infrarroja o no. El filtro infrarrojo por excelencia es el R72, prácticamente opaco y que resta algo más de 6 E.V. Esto convierte la sensibilidad nominal de ISO 200 de Ilford SFX 200 en un mísero valor de 3 ISO, sino es que menos. El filtro R72 obliga a fotografiar con trípode (un elemento indispensable y obligatorio para la fotografía IR) y a realizar exposiciones de varios segundos. Este filtro es caro, pero encontré una ganga en Amazon en el diámetro de 52mm, lo que me obligó a hacer esta review con mi equipo de Nikon F3 Limited y los angulares Nikkor 35mm ƒ/2 Ai-S y Nikkor 24mm ƒ/2 Ai-S. Una opción más asequible y más cómoda (por poder fotografiar sin trípode) es el clásico filtro rojo R25, que incrementa el contraste del cielo y aclara las hojas verdes, pero sin alcanzar el efecto infrarrojo del filtro R72. La fotografía inferior se realizó con un filtro rojo Nikon R60 (el clásico R25) de 52mm, que resta 3 E.V.

La película que amaba el sol
Uno de los aspectos que más me ha sorprendido de la película Ilford SFX 200 es su reacción tan diferente a pleno sol y en sombra. El efecto infrarrojo se revela de manera intensa cuando fotografiamos a pleno sol. En la imagen superior podemos comprobar cómo las zonas en sombra muestran un aspecto “poco IR”, mientras que el fondo sobre expuesto por el sol ofrece una visión absolutamente infrarroja. Mi recomendación es buscar paisajes a pleno sol con mucha vegetación y fotografiar en las horas centrales del día, por ser las de mayor radiación infrarroja. Un día nublado arruinará el efecto dramático de la película infrarroja.

Metodología de trabajo
Día soleado. Horario de máxima insolación (de 12 del medio día a las 5 de la tarde). Mucha vegetación. Filtros para fotografía infrarroja. Gran angular. Trípode. Éstos serían los “tips” para iniciarse en la fotografía IR. En mi caso, ya tenía el filtro rojo de 52mm y encontrar el filtro Hoya R72 de 52mm a muy buen precio fue una señal del destino para decidirme a hacer esta review. La marca en el enfoque para fotografía infrarroja en los objetivos Nikkor me hizo aparcar mi equipo Leica y decidirme por mi equipo Nikon, con la cámara Nikon F3 Limited y sus largos tiempos de exposición en modo de exposición manual. Recomiendo el uso de angulares y aberturas comprendidas entre ƒ/8 y ƒ/11. No sólo obtendremos la máxima calidad óptica, sino que la profundidad de campo puede corregir un error en el enfoque del espectro infrarrojo. La fotografía inferior se realizó en el angular Nikkor 35mm ƒ/2 Ai-S y el filtro Hoya R72 a pleno sol, mostrando un efecto imposible de alcanzar con las películas no infrarrojas. La exposición fue de 1/2seg. y ƒ/11.

Las pruebas
Todas las fotografías se han realizado con una cámara Nikon F3 Limited y los angulares Nikkor 35mm ƒ/2 Ai-S y Nikkor 24mm ƒ/2 Ai-S. También utilicé inicialmente un rollo de formato 120 en mi cámara de formato medio Mamiya C330 sin mucha fortuna, pues al apretar el filtro Hoya R72 de 52mm contra el objetivo inferior de esta cámara TLR (de 39mm), moví un ligero trípode prestado y muy ligero (de plástico) y prácticamente todas las fotografías salieron movidas. Sólo se salvaron las fotografías realizadas con el clásico filtro rojo R25, que sí tengo para el diámetro del objetivo de la Mamiya C330 y que me permitió disparar a mano, pues sólo resta 3 E.V. He procesado la película Ilford SFX 200 con el revelador (bueno para todo) ADOX XT-3 en dilución 1+1 durante 9 minutos a 20ºC. La agitación inicial ha sido de 30 segundos, para dos inversiones suaves cada minuto posterior.

Conclusión
Tras una experiencia muy prometedora hace más de treinta años con la película Kodak Ektrachrome InfraRed me animé (¡por fin!) a probar película infrarroja en blanco y negro. El renacimiento de la fotografía analógica nos ha regalado disfrutar de películas para la fotografía aérea pancromáticas muy extendidas al rojo, como las sensacionales y casi infrarrojas Rollei Superpan 200 y Rollei Retro 400S. Sobre el papel, ambas películas son capaces de alcanzar los resultados de la película Ilford SFX 200 y basta adaptar un asequible filtro rojo a nuestro angular preferido y dar los primeros pasos en una realidad alternativa con estas singulares películas de Rollei de una manera muy asequible y cómoda, pues no necesitarás un trípode. De hecho, existe en el mercado la película Rollei Infrared 400, que –curiosamente o no– ofrece los mismos datos técnicos que la muy transgresora Rollei Retro 400S y a un mejor precio.

Sin ser una película infrarroja real (llega al mínimo del espectro IR), con un filtro R72 pueden conseguirse efectos únicos. También con un filtro rojo convencional R25 se aprecian unos efectos singulares (ver fotografía inferior), pero muy inferiores en dramatismo y espectacularidad del filtro infrarrojo R72. Ilford SFX 200 es una película cara, similar en precio a las excelentes Kodak T-Max, pero ofrece unos resultados que sólo las películas IR pueden ofrecer. El verano es la época idónea para probarla, sobre todo en paisajes, donde buscaremos que el verde predomine en días soleados. Evita las sombras, carga con tu trípode y –siempre que puedas– enfoca a infinito con una abertura de ƒ/8 – ƒ/11 y tras varios segundos de exposición accederás a una realidad que jamás soñaste ver.

Lo mejor
- Película única en resultados
- Máxima creatividad
- Muestra una realidad invisible a nuestros ojos
- Facilidad de revelado
- Implica una nueva metodología de trabajo, lo cual siempre es bueno
Mejorable
- Precio: 10 euros
- Película desconocida
- Es obligatorio disponer de un filtro R72 para conseguir los resultados más espectaculares
Valoración
- Grano:

- Contraste:

- Creatividad:

- Efecto infrarrojo:

- Facilidad de revelado:

- Relación calidad-precio:

- Valoración personal:



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