El mundo de la fotografía es testigo de un fenómeno que muchos expertos consideraron imposible hace apenas una década. El resurgimiento sostenido de la película fotográfica demuestra que es la fotografía más viva. En un mundo digital, el acto de capturar luz sobre sales de plata está experimentando un renacimiento analógico. No es solo una moda pasajera; es una tendencia mundial. Impulsada por las generaciones más jóvenes que buscan mayor participación en la creación de una fotografía. Eastman Kodak, la empresa que inventó la fotografía de consumo, ha dado un golpe de timón estratégico que redefine su futuro: el lanzamiento de la película Kodacolor 100 y la toma de control directo sobre la distribución de su gama de consumo, un movimiento que la independiza de su histórico socio de distribución, Kodak Alaris.
Un crecimiento imparable
Para entender la importancia de los movimientos recientes de Kodak, es crucial analizar la magnitud del crecimiento analógico. Lejos de las cifras residuales de principios de la década de 2010, los informes financieros recientes de Eastman Kodak confirman una tendencia alcista que se ha consolidado en 2026. La división de Materiales Avanzados y Químicos (AM&C), que alberga el negocio de películas, registró un crecimiento de ingresos del 40 % interanual solo en el segundo trimestre de este año, alcanzando los 105 millones de dólares.
Este auge no se limita a un tipo de producto. Conviven dos motores principales: la cinematografía profesional (donde grandes producciones de Hollywood siguen exigiendo rodar en 35mm y 16mm por su latitud y textura) y la fotografía fija de consumo y profesional. Es este último segmento el que ha visto explotar la demanda, saturando la capacidad de producción de la fábrica de Kodak Park en Rochester, que actualmente opera en turnos continuos las 24 horas del día. La fotografía analógica ya no es una reliquia; es un mercado rentable y en expansión que representa entre el 15% y el 20%de los ingresos totales de la corporación.
Kodacolor 100: nueva emulsión de nombre clásico
En respuesta a esta demanda, y en un movimiento cargado de simbolismo, Kodak lanzó a finales de 2025 la película Kodacolor 100. Para los conocedores, el nombre “Kodacolor” evoca una era dorada; fue la primera película negativa en color de Kodak, presentada en 1942, que democratizó la fotografía en color para el gran público.
La nueva Kodacolor 100 no es una simple reedición de una fórmula antigua. Es una emulsión moderna de ISO 100 adaptada a los estándares de producción y químicos actuales. Se sitúa como una opción de grano extremadamente fino,alta nitidez y la saturación cálida característica de Kodak, optimizada para el proceso de revelado estándar C-41. Su lanzamiento es estratégico. Llena un vacío en la gama económica de ISO bajo. También ofrece una alternativa accesible a las líneas profesionales como Ektacolor. El uso del nombre histórico no es casual. Es un puente que conecta la herencia de calidad de la marca con las aspiraciones de una nueva audiencia que busca autenticidad.
El Cisma con Kodak Alaris
El aspecto más trascendental del lanzamiento de Kodacolor 100 no es técnico, sino comercial. Por primera vez en más de una década, Eastman Kodak Company está distribuyendo directamente una película de consumo.
La reestructuración por quiebra de Kodak en 2012 supuso un cataclismo. Para salvar la compañía, se escindió el negocio de distribución de películas y papel fotográfico de consumo. Entonces nació una entidad independiente llamada Kodak Alaris. Durante años, Eastman Kodak fabricaba la película en Rochester y se la vendía a Kodak Alaris. Alaris la comercializaba globalmente bajo la marca Kodak (mediante un acuerdo de licencia). Kodak Alaris era, a todos los efectos, una empresa ajena a Eastman Kodak, con su propia gestión y salud financiera.
Con el lanzamiento de la serie Kodacolor, Eastman Kodak ha decidido romper este esquema. Retoma el control de su propio destino comercial en el segmento de consumo. Es un “producto ajeno e independiente de Kodak Alaris”. Esto significa que Eastman Kodak ahora gestiona toda la cadena, desde la síntesis química hasta la venta final al mayorista o minorista. Así Kodak gana el margen comercial completo de un producto cuya demanda está en máximos históricos. Este movimiento no solo incrementa la rentabilidad de la división de película, permite a la fábrica de Rochester tener una relación directa con el mercado y ajustar la producción y los lanzamientos de forma más ágil. La independencia de Alaris marca el inicio de una nueva era. El fabricante vuelve a ser el dueño de su narrativa comercial.
Un Futuro sólido y analógico
El resurgimiento de la fotografía analógica es un pilar financiero para Eastman Kodak. El éxito de Kodacolor 100 y la decisión de distribuir directamente su película de consumo son pruebas inequívocas de que la compañía de Rochester ve su futuro ligado intrínsecamente al celuloide. La fábrica sigue ampliando su plantilla para satisfacer los pedidos. La fotografía analógica se consolida como un medio de expresión vital. Tradición y modernidad se encuentran en cada fotograma.